La "creación de empleo y la reducción de impuestos" serán las principales apuestas del nuevo gobierno de derecha sueco, dirigido por el primer ministro conservador, Fredrik Reinfeldt, que asumió el cargo y presentó a su gabinete.
Reinfeldt presentó en el Parlamento las líneas maestras de su política para la próxima legislatura, así como la composición del nuevo gobierno, integrado por 22 ministros -él incluido-, doce hombres y diez mujeres.
El gabinete al completo, acompañado por el presidente del Parlamento, Per Westerberg, se dirigió a continuación al Palacio Real para presentarse oficialmente ante el rey Carlos XVI Gustavo.
En la composición del nuevo gobierno sobresale el regreso a la política sueca del ex primer ministro conservador Carl Bildt (1991-1994), que asumió la cartera de Asuntos Exteriores.
De 57 años, Bildt dirigió el Partido Conservador (M) de 1986 a 1999, y durante su gobierno se negoció la adhesión de Suecia a la Unión Europea (UE).
El nuevo ministro de Exteriores fue Representante Especial de la UE en la ex Yugoslavia y el primer Alto Representante de la UE en Bosnia entre 1995 y 1997, así como Enviado Especial del secretario general de la ONU para los Balcanes (1999-2001).
Desde la tribuna del Parlamento, Reinfeldt anunció una reforma tributaria que incluirá reducciones en los impuestos sobre la renta por un volumen de 45.000 millones de coronas suecas, de los que se pretende ahorrar 37.000 millones ya en 2007.
Reinfeldt, que quiere reducir a la mitad los impuestos sobre el patrimonio, resaltó que a las empresas les debía resultar "más fácil y más barato" contratar a los trabajadores.
Entre las medidas para fomentar el empleo, el nuevo primer ministro nombró la reducción a la mitad de las cotizaciones a los empresarios que contraten a jóvenes, crear más trabajos temporales y la reforma del equivalente al Instituto Nacional de Empleo.
El líder conservador, de 41 años, resaltó "el compromiso del gobierno con el medio ambiente" promoviendo el uso de fuentes de energía alternativas y con la promoción de políticas de igualdad.
Además, resaltó que "no se tomará ninguna decisión sobre la continuidad de la energía nuclear durante la próxima legislatura, aunque aclaró que los dos reactores de Barsebaeck, cerrados en los últimos años, no serán reactivados."
El endurecimiento del código penal, sobre todo en casos de maltrato, violación y robos, será otra apuesta del nuevo gobierno, que pretende aumentar el número de efectivos policiales a 20.000.
Reinfeldt consideró que la política de inmigración del anterior gobierno socialdemócrata había "fracasado" y llamó a "aprender de otros países en cuestiones como la exigencia de demostrar el conocimiento del sueco para obtener la nacionalidad."
En política exterior, el nuevo primer ministro se mostró a favor de la ampliación de la UE, anunciando en su discurso el "refuerzo de las relaciones con Rusia y Ucrania, la promoción de la democracia en dictaduras como Cuba y Bielorrusia y la mayor implicación de Suecia en misiones de paz internacionales, aunque manteniéndose fuera de la OTAN."
El Partido Conservador, socio mayoritario de la Alianza por Suecia de derecha, acapara la mitad de las carteras y casi todas las que tienen mayor peso político, como Finanzas, Justicia y Defensa.
Los líderes de los partidos socios de Reinfeldt en la coalición también entran en el gobierno: Lars Leijonborg del Partido Liberal (fp) asume la cartera de Educación; la centrista Maud Olofsson, la de Industria y la vicepresidencia; y el demócratacristiano Göran Hägglund, la de Asuntos Sociales. |